MUDANZA.

Imagínate que estás acostumbrado a llevar el reloj siempre en la misma muñeca y, de repente, lo cambias a otra. Instintivamente, durante un tiempo, seguirás mirando a un espacio vacío para saber qué hora es. Te sentirás desubicado. Costará asimilarlo y adaptarse. Porque cambiar siempre cuesta.

Perderte se parece a ese cambio. Solía buscarte en mi órgano más extenso, la piel, y ahora tengo que reducir el área de búsqueda al cerebro. Porque sé que es el único lugar donde todavía existes. Aunque mi cuerpo te reclame, debo hacerte un hueco en mi mente, debes comprender que ese es tu sitio. Y que es más que suficiente.

reloj

2 Comentarios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .