MALA SAÑA.

En qué momento pasaste

de comerme con la mirada

a hartarte de mí y aborrecerme

para buscar nuevos sabores.

 

Quizá solamente fui

carne fresca para tu hambre

alguien demasiado dulce contigo

pero con demasiada sal en los ojos.

 

Puede que no te gustase la mezcla

que mi dolor te resultara intragable

que te entregara tanto de mí

que no pudieses con todo.

 

No sé, mi única certeza

es que te diste un buen atracón conmigo

y me atacaste vil y profundamente

y no supe cómo defenderme de ti.

 

Mientras te llenabas al vaciarme

mordiéndome y masticándome

hasta dejarme en los huesos

e irte a por segundos platos.

 

Y a pesar de todo reconozco

que me sigue encantando tu sonrisa

que tengo ganas de comerte la boca

que aún quiero buscarte y devorarte.

 

Pero ahora enseñas los dientes y no sé

si sentirme protegida o tener miedo

con quién o contra quién luchas

ni cómo dejar de comerme la cabeza.

 

Sigo sin comprender tu ensañamiento

por qué fuiste tan cobarde huyendo

con nadie y hacia la nada

el reguero de sangre a tu paso.

 

En qué momento pasaste

de largo

de todo

de mí…

large

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.